Por fin!!! Señores y señoras, esto es un momento histórico. Acabo de terminarme "Guerra y Paz" y puedo decir que es uno de los mejores libros que me he leído en mi corta existencia. Chapó Tolstoi!
Hoy toca una reflexión sobre el estudio de la Historia de manos del mismísimo Tolstoi (se lo dedico a mi hermano Isaias que acaba de empezar a estudiar historia)
Espero que a todos los que os guste la historia os haga reflexionar un poco. (Es una cita exacta del libro)
¿Cuál fue la causa de ese movimiento y qué leyes lo rigieron?, pregunta la razón humana.
Los historiadores que contestan a esa pregunta nos exponen los actos y discursos de varias docenas de hombres en un edificio de París y dan a esos actos y discursos el nombre de revolución. después nos presentan la bigrafía detallada de Napoleón y de otros hombres que le fueron hostiles o adictos; hablan de la influencia de unos de eso hombres sobre otros y dicen "He aquí por qué se produjo este movimiento, y éstas son sus leyes"
Pero la razón humana no sólo se niega a aceptar esa explicación, sino que nos dice abiertamente que su procedimiento es ilógico, porque toma el fenómeno más débil por la causa más fuerte. (...)
"Pero siempre que hubo conquistas hubo conquistadores-dice el historiador- y siempre que en un Estado se produjo una revolución existieron grandes hombres" En efecto cada vez que aparecieron conquistadores hubo guerras-replica la razón humana-; pero eso no prueba que los conquistadores sean la razón de las guerras.
Siempre que miro el reloj, cuando la aguja se acerca a las diez, oigo que en la iglesia cercana comienzan a sonar las campanas; pero el hecho de que comiencen a sonar cada vez que la aguja llega a las diez no me autoriza a concluir que la posición de la aguja de mi reloj es causa del movimiento de las campanas.
Cada vez que se pone en marcha una locomotora oigo su silbido, veo que la válvula se abre, que las ruedas giran, pero no puedo concluir por ello que el silbido y el movimiento de las ruedas sean la causa del movimiento de la locomotora. (...)
Para conseguirlo tengo que cambiar mi ángulo de mira y estudiar las leyes del movimiento del vapor y de la campaa. Pues así debe proceder la historia.
Para estudiar las leyes de la historia debemos cambiar del todo el objeto de estudio; dejar en paz a los reyes, ministros y generales y estudiar los elementos comunes e infinitamente pequeños que guían a la masa. (...)
Podría seguir... pero os voy a dejar con esto para abriros el apetito. Y si queréis leer un retrato alucinante de las guerras napoleónicas y de la sociedad rusa en ese momento, pues ya sabéis... 1500 apasionantes páginas os esperan.
Hasta la próxima!


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