ya creíais que me había olvidado de vosotros verdad??? bueno casi... porque dos semanas de pendoneo por ahi hacen que se te olvide casi todo.
Os resumo más o menos lo que han sido estos días:
Como os comenté, vinieron mis primas (marta y Rosi) a visitarme. Los primeros 3 días estuvimos en Manhattan y la verdad es que redescubrí la ciudad porque desde que había venido siempre había estado visitando a amigos y como ya había hecho turismo por la ciudad el año pasado pues no tenía esa mirada ingenua que se tiene cuando ves algo por primera vez. Pero gracias a mis primas la volví a recuperar. Todo me volvió a parecer enorme y espectacular! como si nunca antes lo hubiera visto.
Después de unos intensos días de turismo de arriba para abajo recorriendo la ciudad, alquilamos un coche y nos dirigimos a Vassar a recoger a nuestra cuarta integrante del grupo: Katrin.
Nuestro Road-trip empezó en Boston, "la ciudad sin ley". Llegamos allí por la noche y después de cenar en Harvard intentamos como unas dos horas encontrar un "supuesto" aparcamiento en el que no había que pagar. Después de preguntarle a una policía y de ser conscientes que Boston era una de las ciudades más peligrosas del planeta (según la propia policía de Boston) acabamos aparcando en frente del hostal (vamos que no nos ahorramos ni un centavo)
La ciudad a la luz del día es preciosa. Muy abarcable. Tiene un distrito financiero muy bonito y además el parque Boston Common le da un toque muy bucólico. Pero lo que sin duda más me gustó fueron las vistas de la ciudad desde el puerto! increibles si además te hace un día tan soleado como a nosotras.
Por la tarde cogimos la carretera para atravesar un parque nacional en New Hampshire. Fue, yo creo, la primera vez que nos topamos de frente con ese paisaje alucinante que nos ha estado acompañando todo el viaje. Las montañas parecían estar ardiendo de lo naranjas y rojas que eran las hojas de los árboles. No se cuantas fotos ha hecho Rosi a través del cristal del coche, pero eso es una señal de que cada metro que recorríamos en el coche merecía una ovación!
Se hacía de noche cuando cruzamos al estado de Vermont así que decidimos dormir en un pueblo situado en un lago (dentro de otro parque natural) sin saber que era un pueblo universitario (está cerquísima de la universidad de Vermont. Así que las Villalbas (+ Katrin, que ya ha pasado a formar parte de la familia) decidimos salir a arrasar con todo!!!! y vamos si lo hicimos!! Fuimos a un club/pub llamado Nectar (menudo nombrecito) y eramos como una atracción de feria... no creo que pasen muchas turistas españolas por el estado de Vermont. En conclusión, acabaron regalándonos camisetas de Burlinton (el nombre del pueblo) a todas y tenemos fotos con casi todos sus integrantes jajajaja.
A la mañana siguiente cogimos el coche y tiramos por una carretera secundaria que cruzaba por en medio de dos lagos... no tengo palabras para describir el paisaje :)
Después de unas horillas cruzamos la frontera Canadiense y como a eso de las 4 estábamos en Montreal!
El Hostal era muy pequeñito y muy mono... pero en Montreal no paraba de nevar... así que allá nos fuimos a hacer turismo forradas de los pies a la cabeza.
Mira que he sido la tira de años Scout pero he perdido totalmente mi sentido de orientación... porque estuvimos casi una hora andando en la dirección contraria a la que tendríamos que haber ido. Cuando al fin llegamos a nuestro destino (el barrio anatiguo de Montreal) ya era muy oscuro pero aún se podía apreciar la belleza de esta ciudad. Sin duda, merece otra visita!!
El último día del viaje fue un poco cansado porque nos pasamos la mayoría del día en el coche pero pudimos disfrutar de uno de los parques nacionales más bonitos que he visto: Adirondacks. Vimos cascadas alucinantes, lagos enormes, miles de mapaches muertos en la carretera (eso durante todo el viaje) y, como no, esos árboles de colores intensísimos.
Obviamente no os puedo resumir todas las sensaciones/experiencias/impresiones que hemos tenido durante este viaje... pero esta imagen es la más aproximada que os puedo dar.
Prometo no tardar tanto la próxima vez que escriba.
Os resumo más o menos lo que han sido estos días:
Como os comenté, vinieron mis primas (marta y Rosi) a visitarme. Los primeros 3 días estuvimos en Manhattan y la verdad es que redescubrí la ciudad porque desde que había venido siempre había estado visitando a amigos y como ya había hecho turismo por la ciudad el año pasado pues no tenía esa mirada ingenua que se tiene cuando ves algo por primera vez. Pero gracias a mis primas la volví a recuperar. Todo me volvió a parecer enorme y espectacular! como si nunca antes lo hubiera visto.
Después de unos intensos días de turismo de arriba para abajo recorriendo la ciudad, alquilamos un coche y nos dirigimos a Vassar a recoger a nuestra cuarta integrante del grupo: Katrin.
Nuestro Road-trip empezó en Boston, "la ciudad sin ley". Llegamos allí por la noche y después de cenar en Harvard intentamos como unas dos horas encontrar un "supuesto" aparcamiento en el que no había que pagar. Después de preguntarle a una policía y de ser conscientes que Boston era una de las ciudades más peligrosas del planeta (según la propia policía de Boston) acabamos aparcando en frente del hostal (vamos que no nos ahorramos ni un centavo)
La ciudad a la luz del día es preciosa. Muy abarcable. Tiene un distrito financiero muy bonito y además el parque Boston Common le da un toque muy bucólico. Pero lo que sin duda más me gustó fueron las vistas de la ciudad desde el puerto! increibles si además te hace un día tan soleado como a nosotras.
Por la tarde cogimos la carretera para atravesar un parque nacional en New Hampshire. Fue, yo creo, la primera vez que nos topamos de frente con ese paisaje alucinante que nos ha estado acompañando todo el viaje. Las montañas parecían estar ardiendo de lo naranjas y rojas que eran las hojas de los árboles. No se cuantas fotos ha hecho Rosi a través del cristal del coche, pero eso es una señal de que cada metro que recorríamos en el coche merecía una ovación!
Se hacía de noche cuando cruzamos al estado de Vermont así que decidimos dormir en un pueblo situado en un lago (dentro de otro parque natural) sin saber que era un pueblo universitario (está cerquísima de la universidad de Vermont. Así que las Villalbas (+ Katrin, que ya ha pasado a formar parte de la familia) decidimos salir a arrasar con todo!!!! y vamos si lo hicimos!! Fuimos a un club/pub llamado Nectar (menudo nombrecito) y eramos como una atracción de feria... no creo que pasen muchas turistas españolas por el estado de Vermont. En conclusión, acabaron regalándonos camisetas de Burlinton (el nombre del pueblo) a todas y tenemos fotos con casi todos sus integrantes jajajaja.
A la mañana siguiente cogimos el coche y tiramos por una carretera secundaria que cruzaba por en medio de dos lagos... no tengo palabras para describir el paisaje :)
Después de unas horillas cruzamos la frontera Canadiense y como a eso de las 4 estábamos en Montreal!
El Hostal era muy pequeñito y muy mono... pero en Montreal no paraba de nevar... así que allá nos fuimos a hacer turismo forradas de los pies a la cabeza.
Mira que he sido la tira de años Scout pero he perdido totalmente mi sentido de orientación... porque estuvimos casi una hora andando en la dirección contraria a la que tendríamos que haber ido. Cuando al fin llegamos a nuestro destino (el barrio anatiguo de Montreal) ya era muy oscuro pero aún se podía apreciar la belleza de esta ciudad. Sin duda, merece otra visita!!
El último día del viaje fue un poco cansado porque nos pasamos la mayoría del día en el coche pero pudimos disfrutar de uno de los parques nacionales más bonitos que he visto: Adirondacks. Vimos cascadas alucinantes, lagos enormes, miles de mapaches muertos en la carretera (eso durante todo el viaje) y, como no, esos árboles de colores intensísimos.
Obviamente no os puedo resumir todas las sensaciones/experiencias/impresiones que hemos tenido durante este viaje... pero esta imagen es la más aproximada que os puedo dar.
Prometo no tardar tanto la próxima vez que escriba.


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