Bienvenidos a una de mis varias idas de olla... Este blog es para aquellos que quieran seguir un poco cómo va mi vida por los States además de servirme de excusa para no tener que escribir mails a toda la gente.
Ya llevo un mes en el otro lado del océano y la verdad es que no me puedo quejar de absolutamente nada. Vivo con unas chicas increíbles que me hacen sentir como en casa y además la universidad está en un campus totalmente bucólico... hay laguitos, una granja y además los edificios son de estilo victoriano lo que le da el toque final al conjunto.
Pero esta maravilla de lugar, a pesar de ser perfecto, tiene muchos incovenientes. Es un sitio totalmente desaconsejado para claustrofóbicos sin coche. Una vez que pisas el campus pareces estar abocado a no poder salir de él a no ser que tengas la suerte de conocer a alguién con un cocherito leré.
Me acuerdo mi primera semana aquí, parecía Heidi por la preadera, sonriendo y suspirando ante las maravillas del campus: que si 10 pistas de tenis por aquí, que si una piscina cubierta, que si ciervitos fululando por allá... hasta que lleguó el momento fatídico en el que me di cuenta que necesitaba urgentemente comprar Lucky charms (un alimento básico sin el que no puedes sobrevivir más de una semana) y no podía ir a ninguna parte a comprarlos sin run-run. En fin, si esto lo proyectas a gran escala y te das cuenta que llevas 2 semanas sin hacer la colada y caes en la cuenta que no has comprado detergente pues ya te puedes imaginar...
Gracias a Dios, mi hermano salvador Samito me liberó de esta cárcel que puede llegar a ser la universidad de Vassar dejándome las llaves de su coche :) (gracias hermanos por tratarle tan bien cuando estuvo en casa)
En fin serafín no os quiero contar demasiado que sino me quedo sin historias y tengo que cerrar el chiringo...
Ya llevo un mes en el otro lado del océano y la verdad es que no me puedo quejar de absolutamente nada. Vivo con unas chicas increíbles que me hacen sentir como en casa y además la universidad está en un campus totalmente bucólico... hay laguitos, una granja y además los edificios son de estilo victoriano lo que le da el toque final al conjunto.
Pero esta maravilla de lugar, a pesar de ser perfecto, tiene muchos incovenientes. Es un sitio totalmente desaconsejado para claustrofóbicos sin coche. Una vez que pisas el campus pareces estar abocado a no poder salir de él a no ser que tengas la suerte de conocer a alguién con un cocherito leré.
Me acuerdo mi primera semana aquí, parecía Heidi por la preadera, sonriendo y suspirando ante las maravillas del campus: que si 10 pistas de tenis por aquí, que si una piscina cubierta, que si ciervitos fululando por allá... hasta que lleguó el momento fatídico en el que me di cuenta que necesitaba urgentemente comprar Lucky charms (un alimento básico sin el que no puedes sobrevivir más de una semana) y no podía ir a ninguna parte a comprarlos sin run-run. En fin, si esto lo proyectas a gran escala y te das cuenta que llevas 2 semanas sin hacer la colada y caes en la cuenta que no has comprado detergente pues ya te puedes imaginar...
Gracias a Dios, mi hermano salvador Samito me liberó de esta cárcel que puede llegar a ser la universidad de Vassar dejándome las llaves de su coche :) (gracias hermanos por tratarle tan bien cuando estuvo en casa)
En fin serafín no os quiero contar demasiado que sino me quedo sin historias y tengo que cerrar el chiringo...


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